Trato de repasar el momento en el que dejaste de ser nada más una amiga excelente con la que compartía mis ideas absurdas y mil risas masivas, a ser una mujer que no puedo dejar de admirar, no solo por su belleza, sino por su gran fuerza, la cual terminó por cautivar mi corazón y me permitió ver uno de los espíritus más grandes que he conocido.
Si bien es cierto que te he visto llorar muchas veces, y en muchas de ellas me ha tocado limpiar algunas de esas lágrimas, no veo en ti a alguien frágil, sino a una persona que sabe reconocer el dolor y las motivaciones de ese dolor. Una persona frágil, cree que es inmune a todo, o en su defecto, ignora las cosas que le afectan.
Conoces muy bien todo aquello que provoca en ti algún malestar, y me refiero desde la cebolla en un taco, un platillo picante, las blusas que te regalaron en el intercambio de Torino, una cobija que huela a cobija, el agua fría, la música clásica, comer a solas, por citar algunas, ya que no mencionaré los malestares de las relaciones interpersonales, ya que no es el motivo de estas letras evocar indeseables emociones. De tal manera conoces tan bien tus detonadores de desagrado, que por lo mismo sabes muy bien lo que te gusta y te provoca felicidad, así como tranquilidad.
Así he aprendido que te gusta el cookies and cream de Hershey's, los conejitos de Turin (y no de LaPose), los tacos de cabeza de la Avenida de Las Águilas, la fruta con chamoy y miguelito, el agua de garrafón de marca (no de purificadora local), el perfume 212 Sexy de Carolina Herrera, la música de Ana Gabriel, los panquesitos de mi mamá, los muñequitos de Pinypon, las saga de Crepúsculo, las bolsas de Kipling, mi cautivadora personalidad y carisma... bueno, ya sé que eso último no, pero tengo permitido soñar. En fin, una lista grande, pero sobretodo, muy detallada acerca de las especificaciones de cómo, cuando y donde deben ser presentados dichos motivadores de placer.
Así he aprendido que te gusta el cookies and cream de Hershey's, los conejitos de Turin (y no de LaPose), los tacos de cabeza de la Avenida de Las Águilas, la fruta con chamoy y miguelito, el agua de garrafón de marca (no de purificadora local), el perfume 212 Sexy de Carolina Herrera, la música de Ana Gabriel, los panquesitos de mi mamá, los muñequitos de Pinypon, las saga de Crepúsculo, las bolsas de Kipling, mi cautivadora personalidad y carisma... bueno, ya sé que eso último no, pero tengo permitido soñar. En fin, una lista grande, pero sobretodo, muy detallada acerca de las especificaciones de cómo, cuando y donde deben ser presentados dichos motivadores de placer.
Con la claridad de las cosas que te gustan y las que no, vives fiel a tus gustos y a lo que amas. Puede que las circunstancias demarquen o limiten en ciertos momentos, pero no eres conformista, buscas cada vez alcanzar ese bienestar aunque de pronto parezca lejos. Eres una mujer grandiosa y precisa, con la añadidura de ser muy bonita. Me gusta mirarte a los ojos e invocar a Dios para decirle "gracias por hacerla llegar a mi vida para conocerla y aprender de ella".
Aprendo mucho de ti, al conocerte me ha dado muchas lecciones la vida, y espero que continúe así por mucho tiempo, y tal vez un día, al fin, poder ofrecerte a ti también algo valioso.
Por último, te dejo una canción que me gusta mucho, con la cual no puedo sino pensar en ti cada vez que la escucho... te quiero un montonsísimo.
*En la caja de abajo, dale click donde dice "listen in browser" para poder escuchar la canción.
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