Ir al contenido principal

Por primera vez

Recuerdo la primera vez que platicando en el podium de Torino me comentaste que te gustaba escribir.

En aquella ocasión me preguntaste que si yo también escribía, a lo que contesté que sí, pero no lo hacía para situaciones personales, lo que mayoritariamente escribía era para los contenidos de mi revista de danza, notas periodísticas, cartas institucionales, elaboración de proyectos, etc. No se me daba escribir acerca de mis emociones, al menos no con frecuencia.

Te pregunté que si alguna vez me permitirías leer algo de lo que escribías, a lo cual recibí un inmediato "no"... "¿por qué no" objeté... "pues porque no" respondiste... no insistí mucho más, no tanto porque dejara de interesarme lo que pasa en tu interior, sino porque comprendo bien que un diario es un objeto muy íntimo.



Hoy, escribo prácticamente todos los días acerca de lo que siento, por supuesto, algo que despertaste tú en mi, ya que quedarme con todo eso sin externarlo de alguna forma, podría terminar por explotarme por dentro o algo peor. Disfruto escribirte, buscar las palabras para decir lo especial que eres para mi, y hasta cada tanto me atrevo a escribirte uno que otro poema. Estoy muy lejos de poder ser un poeta, como para poder dedicarte un texto del calibre de Sabines, Neruda, Cortazar o Benedetti, pero el amor no me falta, aun menos me falta la musa que me inspira.

Ahora, después de cierto tiempo y pasos de fe, también me has dado la confianza para escuchar parte de lo que escribes y lo valoro inmensamente, porque abrir el corazón es abrir un cofre de tesoros.

Escribirte es un placer, y es algo que sólo tú me has detonado, de la manera que hoy te mando no solo palabras, sino unas pocas fotos exponiendo parte de mi cuerpo, y mi sexo, lo cual es algo que también hago por primera vez en mi vida. Lo hago porque también te tengo confianza, y lejos de intentar seducirte con esas imágenes, mi propósito está dirigido a seguir siendo transparente contigo, reforzar mi compromiso con la honestidad, a mostrarme tal cual como soy, sin máscaras, con todos mis defectos e imperfecciones.

¿Cuantas cosas más vas a despertar en mi? Aun no lo sé, pero me emociona, porque maravillosamente has sacado a flote una mejor persona en mi.

No quiero hacer de esta carta algo cansado de leer por lo que simplemente terminaré diciendo: Te amo, mi más bella ilusión.

Te dejo al final, un link que te enlaza a las fotos mencionadas,

https://cartasdearturo.blogspot.com/p/blog-page.html 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Preparación de un pastel de cuatro chocolates

Mezcla la harina con la sal, el bicarbonato y los polvos para hornear. Ciérnelos y reserva. Bate la mantequilla con el azúcar, la esencia de vainilla, el cacao y la leche. Integra bien. Incorpora poco a poco los ingredientes cernidos y bate hasta obtener una masa homogénea… Así comienzan las instrucciones para preparar en pastel de cuatro chocolates, si continuamos de leer la receta hasta el final en ningún momento encontraremos un elemento o ingrediente que lo haga realmente único o especialmente diferente, aunque sí lo es. Son todos los ingredientes en su conjunto y su forma de prepararlo, servirlo y por último degustarlo lo que lo hace especial, a mi receta agrego unos ingredientes extra: Una porción grande de esperanza, tal vez una tonelada; palabras dulces, se deben de agregar constantemente durante todo el proceso, incluso una vez que esté listo el pastel; una cucharadita de necedad (buenoooo, tal vez un poquito más que eso); humildad, no todo mundo usa este ingredie...

Un millón de cosas más

Yo no puedo dejar de quererte ni un poquito. Sí me he equivocado tremendamente, fracturado un tesoro que me costó el alma poder sembrar, y me parte, porque finalmente te lastimé a ti. Hay todavía millón de cosas más que tengo que decir acerca de lo mucho que significas en mi vida, de lo hermosa que eres, de lo grandioso que es pasar el tiempo contigo y lo grato que es conocerte un poquito cada día más. De las personas valiosas, tú eres la de mayor valor, la que importa más, la que merece más, y ese es el código que ahora rige mi vida: ser mejor para ti... y para mí también. Te amo corazón, eres la única que a quien he amado y que me interesa amar. Con la paciencia de un artesano repararé mis daños y construiré un mejor yo, uno que sea digno de la mujer que da vida a este mundo: tú.

Desayuno

Algo que extraño mucho del tiempo en que estuvimos trabajando juntos en el restaurante es llevarte el desayuno. La labor de buscar algo que te guste, que fuera nutritivo (en la medida de lo posible, porque en los oxxos y en los puestos disponibles a las 6 de la mañana no ofrecen mucha nutrición), de igual forma era importante tratar de no ser repetitivo, y que además fuera suficiente, toda esa labor me encantaba. Llegué a fantasear entonces lo bonito que sería en algún momento hacerte el desayuno todos los días si vivíamos juntos.  Si bien mi habilidades culinarias no son excelsas, es porque no las he cultivado concienzudamente; no obstante, cuando trabajé en mi cafetería, di un salto considerable en la preparación de alimentos y bebidas, al menos de lo que ahí se ofrecía: sándwiches, ciabattas, ensaladas, molletes, café, chais, tisanas, frappés, sodas italianas... llévele lléveleeeee!!! Esta es una imagen de mi cafetería... !qué tiempos! Los primeros días en ...