Quererte profundamente, desear y procurar por todos lo medios posibles una realidad en la que tu felicidad sea lo único que exista, aislar el dolor, anular tus preocupaciones, fortalecer la fe y la esperanza, son mis tareas prioritarias desde que inicié la aventura de amarte en espíritu y verdad.
Lo anterior no quita el hecho de que eres una mujer que estimula mi ser en más de una forma. Verte, escucharte, tomar tu mano, abrazarte, besarte, son acciones que se convierten en un auténtico privilegio porque a través de ellos puedo comunicar lo que las palabras no pueden decir, el cuerpo tiene sus propios códigos de expresión que no pueden ser traducidos.
Tienes la fortuna de haber sido bendecida con una belleza poderosa, que se alimenta también de tus virtudes y personalidad, mencionando de igual manera el don de la sensualidad que te envuelve.
Ayer en la noche cuando nos despedíamos por teléfono y te dije "te quiero", tú mencionaste que lo que en verdad quería decir yo era "quiero hacerte el amor", lo cual en primera instancia, no era así, realmente quería simplemente decir "te quiero"... pero me fue imposible negar después de considerarlo un segundo, que tenías mucha razón, detrás de ese inocente "te quiero", hay un "me gustas mucho, quisiera demostrarte mi amor con todo mi ser". Y pues sí, me gustaría hacerte el amor. ¿Tiene algo de malo tener este tipo de deseos por la persona que uno ama?
Mis manos quisieran tocar tus pechos, conocerlos con los ojos cerrados, y con los ojos bien abiertos también por supuesto. Besar tu espalada desde el cuello hasta la cintura y un poco más allá, mucho más. Tus muslos enlazarlos con los míos, comenzar ese "va y ven" que anunciaría entrar a tu cuerpo y explotar juntos.
Pues sí linda, detrás de un "te quiero" hay un "quiero hacerte el amor". Pero igual de verdadero es que detrás de cada beso, apretujón, roce y caricia habrá un "te amo con todas las fuerzas de mi alma, no dejaré de cuidarte, protegerte, consentirte, admirarte y quererte tiernamente".
De pronto me acordé de una canción que de seguro también recordarás:
Amarillo, me tienes en los bolsillos
Morado, ya me olvidé del pasado
En rojo, por que me sangran los ojos de llorarte
Cuando no estás a mi lado
Celeste, cuésteme lo que me cueste
Dorado, por que no pienso perderte
Lo anterior no quita el hecho de que eres una mujer que estimula mi ser en más de una forma. Verte, escucharte, tomar tu mano, abrazarte, besarte, son acciones que se convierten en un auténtico privilegio porque a través de ellos puedo comunicar lo que las palabras no pueden decir, el cuerpo tiene sus propios códigos de expresión que no pueden ser traducidos.
Tienes la fortuna de haber sido bendecida con una belleza poderosa, que se alimenta también de tus virtudes y personalidad, mencionando de igual manera el don de la sensualidad que te envuelve.
Ayer en la noche cuando nos despedíamos por teléfono y te dije "te quiero", tú mencionaste que lo que en verdad quería decir yo era "quiero hacerte el amor", lo cual en primera instancia, no era así, realmente quería simplemente decir "te quiero"... pero me fue imposible negar después de considerarlo un segundo, que tenías mucha razón, detrás de ese inocente "te quiero", hay un "me gustas mucho, quisiera demostrarte mi amor con todo mi ser". Y pues sí, me gustaría hacerte el amor. ¿Tiene algo de malo tener este tipo de deseos por la persona que uno ama?
Mis manos quisieran tocar tus pechos, conocerlos con los ojos cerrados, y con los ojos bien abiertos también por supuesto. Besar tu espalada desde el cuello hasta la cintura y un poco más allá, mucho más. Tus muslos enlazarlos con los míos, comenzar ese "va y ven" que anunciaría entrar a tu cuerpo y explotar juntos.
Pues sí linda, detrás de un "te quiero" hay un "quiero hacerte el amor". Pero igual de verdadero es que detrás de cada beso, apretujón, roce y caricia habrá un "te amo con todas las fuerzas de mi alma, no dejaré de cuidarte, protegerte, consentirte, admirarte y quererte tiernamente".
De pronto me acordé de una canción que de seguro también recordarás:
Amarillo, me tienes en los bolsillos
Morado, ya me olvidé del pasado
En rojo, por que me sangran los ojos de llorarte
Cuando no estás a mi lado
Celeste, cuésteme lo que me cueste
Dorado, por que no pienso perderte

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